jueves, 22 de marzo de 2007

Telarañas de la red.

Hoy en día, por lo menos gran parte del mundo occidental, sabe lo que es un computador, cómo trabajar en él, y cómo navegar en la red. Ello trajo consigo una globalización para el común de las personas, a excepción de quienes requieren información específica y en profundidad, para el resto, atrás quedaron las enciclopedias y las bibliotecas.

El periodista si bien es un investigador, también es un informador de los acontecimientos diarios, aquellos que son inmediatos, y la red ha sido un arma de doble filo con la que debe ligar, si no sabe adecuarse a ella, un lector común podrá saber más que el profesional.

El periodista digital, debe conocer lo que requiere el lector, no existen los editores y los temas a la palestra son incentivados por masas lectoras, existe una especie de “democracia noticiosa”, sobre que tópicos desarrollar.

Ello obliga al periodista a actualizarse y desarrollarse más en Internet, buscar contactos, enlaces con sus pares, para informarse y desarrollar los diferentes aspectos o puntos sobre un mismo hecho.

Se crea la red global de las masas, una especie de telaraña que envuelve el globo y cada intersección es un foco del cual la información sale a través de las líneas que se vuelven a intersectan, de manera tal que la noticia no queda aislada. Es en esa telaraña donde el periodista debe moverse, el lector es la araña que nos enjuicia cuando nos atascamos en ella.

No hay comentarios: